martes, 24 de abril de 2012

Reflexión (Mónica)


 Hola de nuevo seguidores!!!!
Finalmente quiero poneros la reflexión que he hecho sobre mi período de prácticas, en el cual he aprendido mucho y me siento muy orgullosa de mi participación en el aula, ya que me ha hecho crecer en el sentido personal y profesional.
Espero que dicha reflexión os haga reflexionar sobre vuestros momentos en las prácticas.

   Estoy muy contenta con las prácticas que he realizado este año, puesto que a mi parecer han sido muy completas, ya que he participado en una Unidad Didáctica, en un Proyecto de Trabajo y también en las diferentes clases de los especialistas de Inglés, Música y Desarrollo del Lenguaje. 

He participado en su mayoría de forma activa en el aula pero siempre con un punto de observación hacia los niños, para poder derivar comportamientos, y poder conocerles, y para aprender de la profesora. 

Durante el período de prácticas he estado muy a gusto porque he sentido el aula “como si fuera mía”, es decir que me he relacionado e involucrado mucho en la decoración de la clase y en la creación de actividades para los niños. El clima formado entre profesora, alumnos y yo ha sido de plena confianza, de amistad y de gran felicidad. Creo que he sabido ganarme un sitio entre los niños y eso se me ha notado a la hora de trabajar.

Creo que he tenido mucha suerte con la profesora que me ha tocado, ya que si la tengo que definir en una palabra lo que ha sido para mí en estos 2 meses, sería admiración. De mi profesora he aprendido muchas cosas, como diferentes recursos que no había utilizado nunca, el gusto por contar cuentos a los niños de manera que capte totalmente su atención, la realización de actividades que vayan más allá que hacer una ficha, canciones, poesías… Dentro del aula me ha hecho sentir una profesora más, siempre me pedía opinión, me ha dejado preparar y realizar actividades con los niños y me ha dado la responsabilidad de quedarme alguna vez sola en el aula con los niños.

En un principio cuando supe que en las prácticas me tocaban niños de 3 años, tuve un poco de miedo, porque pensé que si realizaba actividades no me entenderían o no iban a saber dar juego, y la sorpresa me la llevé cuando me di cuenta que eran niños cuyas capacidades estaban muy por encima de mi primera impresión, y que realmente si sabes elegir y adecuar las actividades, y sobre todo si lo haces con alegría, ellos te van a saber responder. Creo que esto ha sido para mí una buena lección y por lo tanto el aprendizaje de no juzgar a un grupo de niños sin conocerles a ellos, ni a sus capacidades.

Recuerdo un día que no podíamos parar de reírnos mi profesora y yo en una actividad, porque a ella se la ocurrió dramatizar con los niños el cuento de “Los 7 cabritillos y el lobo”, que a los niños tanto les gusta. No sabíamos como iba a salir la actividad, pero improvisamos y lo hicieron tan bien, se metieron tanto en el papel, que disfrutamos tanto nosotras por el buen trabajo hecho, los propios actores y los niños que hacían de público.

Creo que por mi parte he realizado un buen trabajo, ya que he llevado al día mi diario de campo, donde anotaba lo realizado en el día, también el registro de asistencia, donde apuntaba todos los días quien faltaba, y llevaba un anecdotario, donde escribía aquellas observaciones positivas o negativas que llamasen la atención en el aula.

Uno de los momentos más tristes fue el de despedida, porque a mitad de semana la profesora les fue diciendo que yo dentro de poco ya no iría todos los días a clase porque iba a seguir estudiando en el  colegio de mayores para terminar de ser una buena profesora y poder dar clase a niños como ellos, y ellos hicieron preguntas como, ¿Y cuándo termines, vas a venir a darnos clase a nosotros?, ¿no te vamos a ver más? Al día siguiente la sensación que ellos tenían es que me iba a ir algún día, pero que el lunes seguiría estando allí, era un poco confuso para ellos. Y finalmente, el día de la despedida la profesora les dijo que me dijesen algo bonito que les saliera del corazón como lo que dicen a sus mamás, y uno por uno me fue diciendo que me quería y me dio un beso y un abrazo. Menuda pena, me hicieron pasar un dulce pero amargo trago, pero quise aprovechar el día al máximo y les conté un cuento  para acabar el día con mi mejor sonrisa y mi mejor entonación, para que se divirtiesen.

Sinceramente, si antes estaba segura de que había escogido bien la carrera para mi futuro profesional, estas prácticas tanto por los niños con lo que he trabajado, como por la profesora que tanto me ha enseñado, estoy totalmente segura que trabajar con niños es lo que quiero, es algo que me hace muy feliz.

Definiría mis prácticas con la palabra confianza y seguridad en cuanto a mí respecto del cuidado de una clase.

5 comentarios:

  1. Se que es un poco largo, pero he subrayado las palabras más importantes o que más puedan llamar la atención para captar a los lectores, no se si lo habré conseguido.

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  2. Me gusta mucho tu reflexión :) y por lo menos la mía si que la has captado!¡

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  3. muy bien lo de subrayar las palabras, si, así capta nuestra atención.

    además estoy de acuerdo en tu opinión acerca de las prácticas.

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  4. Moni! me ha gustado mucho tu reflexión y en algunas partes me veo muy identificada!!! :)
    ha sido muy buena idea lo de resaltar las pabras claves!:)

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  5. ¡Hola Mónica!
    Al igual que al resto de las compañeras me ha parecido buena idea el resaltar las palabras claves para ver lo fundamental de la entrada.
    Un saludo :)

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